Tiempo atrás vivía un hombre que soñando con volar logro descubrir el secreto que escondía su mente, en sus sueños aparecían constantemente seres alados que lo invitaban a pasar a un mundo irreal, el dentro de su angustia despertaba repentinamente al sentirse real en sus simbólicos sueños; una mañana despertó cansado de tanto soñar lo mismo, se preguntaba porque le sucedía eso precisamente a el, que nada posee y la frialdad de este mundo cruel le acompañaba; esa mañana sin sol el decidió descubrir las causas de estos hechos extraños que repetidas veces le confundían; su mente difuminada, envuelta en un humo denso no descansaba ni un solo instante, cada vez salía menos, se pasaba en su habitación soñando y buscando la forma de entender lo que sucedía, poco a poco se fue amueblando en su alcoba, su cordura lo abandonada de a momentos y la locura se apropiaba de su ser, en la paredes escribió que era mensajero de ángeles celestes que se comunicaban por medio de sus sueños, perdido en su mente por no escuchar a nadie mas, crea un par de alas deslumbrantes con las que intentara elevarse del suelo, ya hechas estas hermosas alas de tan variados colores, las amarra a su cuerpo y se lanza al precipicio, pues cree que es la única forma de entrar al mundo al que le invitan; su intento fallo, después de recuperarse del impacto cree que el error sucedió porque las alas no eran del tamaño adecuado, crea otro par de alas, esta vez un poco mas grandes, esa tarde roja decide que al caer la noche se lanzaría de nuevo al profundo vacio, hecho tal cual, fracaso, esta vez no se explicaba que pudo pasar si todo estaba tan bien planeado, después de largo tiempo se encontraba en un hospital cercano del pueblo y rogaba le dieran de alta, al fin su salida se hizo efectiva, sus lagrimas brotaban de la emoción y camino a casa pensó en intentarlo una vez mas, al llegar a su hogar buscaría los materiales necesarios para hacer otro par de bellas alas que le dieran por fin libertad, llego a la casa y se puso de inmediato a conseguir los materiales que necesitaba; durante semanas se le vio rondando en el pueblo encargando y buscando muchos materiales, después de dos largos meses por fin tenia todo lo que necesitaba y puso manos a la obra; cuidadosamente recorto, tallo y coloco cada pieza en su lugar; al final de esta extraña creación, amarro dos hilos muy brillantes a su par de alas, de los cuales el se entrelazaría, puestas las alas, tomo impulso y se lanzo al precipicio frio que le aguardaba, al saltar creyó oír un llanto de una mujer al lo lejos, pero lo ignoro al sentir las ráfagas del viento, moviendo sus grandes alas detuvo la caída y se elevo, no lo podía creer, esta vez no fue un sueño, se decía a si mismo no despierto al fin es real, y fundiéndose en el anhelo volvió a escuchar aquel llanto, mas la sensación de libertad no se marchaba pero dolía y dolía mucho, todo se ilumino hasta enceguecerlo y al reaccionar se percato de una persona que estaba junto a el, era una mujer que lloraba, parecía que tuviera un sufrimiento profundo, miro a su alrededor y vio mucha gente conocida, formaban un circulo y el era el centro o eso creía, retrocedió, se golpeo y al mirar con lo que había tropezado, quedo paralízalo, era un ataúd; pero eso no fue la causa, sino lo que contenía el ataúd... era su cuerpo...
Fin...
Iliana Andrea Valencia
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