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En mi mete los momentos que jamás comprenderé porque la vida no me alcanzara para ver aquellas sonrisas que tiempo atrás me prometieron y en vez de esas sinceras sonrisa me e venido encontrado repetidamente con tristes llantos, ocultando lo que esperaba de esta vida llena de sensaciones, colores y texturas, amistad incondicional, felicidad y lucidez; aun así no me arrepiento de nada pues lo que soy es debido a lo que fui y aunque a algunas personas les molesta no tiene porque afectarme ya que ellos no viven como yo lo hago, no sienten como yo, es que no les cabe en la cabeza que tal vez en mi mente es donde me encuentro a salvo, en paz, en armonía absoluta; eso me encanta, nadie puede entrar y nadie puede Salir, solo yo controlo lo que quiero, mi felicidad se fugo hace mucho tiempo, ahora solo sonrío por momentos para olvidar que fue y que será, como pueden entender y como se atreven a juzgar sin tan siquiera buscar respuestas, inerte para mi el minuto en que se acercan y comentan lo que debo de hacer, los escucho mas no acepto gran parte de lo que mencionan, quisiera no saber mas, no entender mas, no ver mas, no sentir mas, no sangrar mas, mis venas ya no poseen sangre que corra, todo en mi es mas lento, mas detallado, mas dedicado; cada parte de mi tiene inicio y en la mayoría de los casos un final, mi mente se ensaña en recordar y mi ser en olvidar. Cuanto me gustaría poder conservar un equilibrio en esta delgada línea de la locura y la cordura… |
Iliana Andrea Valencia
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